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INTRODUCCIÓN: |
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Pocas cosas me han interesado más
que los Vampiros. Más allá de la religión,
la ciencia, el racionalismo o la ficcion, la imagen del Vampiro
me acompaña desde la infancia como un ángel de
la guarda, como una obsesión a cuya convocatoria se han
ido aproximando un sinnúmero de fieles de todas las edades,
y de todos los lugares del mundo.
- Con la mayor objetividad posible he
intentado explicar, exponer, aclarar... la evolución del
vampirismo. Y para esto me he basado especialmetne en las fuentes
que la sociología occidental me ha ido prestando; también
he recurrido a la historia, la antropología, la geografía,
la literatura, la cinematografía y el esoterismo.
- Porque dar a conocer la evolución
de un mito que, según lo averiguado hasta ahora, se remonta
a la época de máximo esplentdor de Babilonai, no
es un hecho fácil. Sin embargo, a lo largo del estudio
se ha hecho evidente que el Vampiro no se ve destruido ni envejecido
con el paso del tiempo; tal vez porque vive fuera de él.
Y por ello es un Ser inmortal. El tiempo ni le importa ni le
afecta, aunque mutat para adaptarse a cada época. Es una
continua existencia que hasta el momento, no se ha visto interrumpida
por nada. ¿Habrá sido el propio hombre quien ha
hecho inmortal al Vampiro, al no dejar que muriese y desapareciese
de su imaginación?
- Así pues, estas páginas
exploran y definen la evolución del mito del Vampiro desde
las primeras civilizaciones hasta el siglo XXI.
- Partiré del análisis
del Vampiro, de sus condiciones, sus reseñas, sus puntos
débiles, cómo convertirse en ellos y cómo
aniquilarlos. Analizaré desde el punto de vista folklórico
los rasgos más comunes, aquellos que todos conocemos y,
muchos otros que, aunque más desconocidos, resultan igualmente
sorprendentes.
- En un segundo punto y a lo largo de
ocho subapartados, mostraré los vestigios del vampirismo
que he encontrado a lo largo de un extenso estudio por las culturas
más milenarias, así como las más recientes,
esparcidas por Asia, África, Europa y América;
escenarios de multitud de clanes y razas precedentes al Vampiro
literario que aparecerá a partir del siglo XVIII.
- Así pues, en un tercer apartado
observaremos que la literatura ha dedicado una buena y generosa
parte de su trabajo a hablar de Vampiros; a relatarnos sus atroces
perversidades, por una parte, su penosa y solitaria vida inmortal,
por otra...
- Repasaré algunas de las obras
más sobresalientes del género haciendo una parada
previa para comentar parte de la vida y trabajo de los escritores,
puesto que resulta interesante apreciar las distintas personalidades
y ambientes de los que surgieron multitud de obras increíbles.
De este modo, las obras se han expuesto de forma cronológica
con la intención de poder seguir una evolución
progresiva hacia la novela actual.
- En el mismo apartado he seleccionado
un grupo de filmes que nos muestran también la evolución
que ha sufrido el no muerto a lo largo de todo un siglo de rodajes.
- Finalmente, un cuarto apartado cerrará
el desarrollo de este trabajo de investigación. He creído
interesante aportar algunas entrevistas, destacando una en particular,
realizada a Vladimir Basaráv (Rafael Ángel Pintos),
maestro de iniciación al vampirismo. Además de
diversos cuestionarios realizados a las asociaciones e institutos
de más renombre a nivel internacional, dedicadas al estudio
e investigación de estos seres de la noche.
- Como conclusión, he pretendido
resumir todos los conceptos e información mostrada a lo
largo del trabajo desde un punto de vista sociológico
y antropológico, con el fin de hallar las diversas fuentes
que pudieron dar a luz, en su momento, a los primeros trazos
del vampirismo.
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CONCLUSIÓN:
- Después da haber aportado diversos
argumetnos, puedo afirmar conocer el origen del vampirimo siempre
que aceptemos que éste tiene un origen múltiple.
La pluralidad será la mejor respuesta a la pregunta de
cómo surgió la leyenda, ya que fueron muchos los
factores que poco a poco fueron forjándola, aunque algunos
influyesen más directamente que otros. La ignorancia,
la predispocición psicológica, la influencia de
la iglesia y numerosos factores más debieron estimular
también la aparición y mantenimiento de la creencia
en Vampiros.
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- Dicho esto, y después de haber
realizado un estudio más o menos exhaustivo sobre el tema,
siguen, sin embargo, acudiendo a mi mente multitud de preguntas:
¿Son los Vampiros los merodeadores, los muertos chupa-sangre,
o son las físicas representaciones de los deseos prohibidos
del mortal? Las respuestas, por suerte, también acuden
a mi, puesto que cierto es que todo cuanto una persona conciba
como prohibido y malvado serán las características
del Vampiro.
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- Tememos todo cuanto desconocemos, anhelamos
todo lo que no podemos tener, y maldecimos a aquellos que pueden
realizar todo cuanto nosotros hemos deseado realizar alguna vez.
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- Todo esto es el Vampiro. Los deseos
de los Vampiros no son más que nuestros propios deseos,
deseos de poder, sensualidad y avaricia. Un ente como el Vampiro
se considera un Ser con vida despreocupada, con las limitaciones
propias de aquel que goza de una libertad sin límites.
Y, ¡¿quién repudiaría tener la misma
libertad que tiene un Vampiro?! Los pensamientos que guardas
en tu interior y no te atreves a exteriorizar, los sueños
que tienes justo antes de dormirte que jamás logras realizar,
e incluso los deseos que te hacen sentir culpable al admitirlos,
el Vampiro es capaz de realizarlos sin pensárselo dos
veces. La mente humana no puede retener estos deseos, puesto
que siente el deseo de liberación. De este modo, el Vampiro
se convirtió en la excusa perfecta para liberar todos
nuestros pensamientos prohibidos.
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- Aunque lo que realmente nadie esperaba
era descubrir que estos Seres, los Vampiros, muy posiblemente
ni mordieran cuellos, ni ingirieran sangre, ni salieran solamente
de noche... ¿entonces, sobre qué hemos estado leyendo,
viendo filmes o disfrazándonos?, ¿Qué son?,
o mejor dicho, ¿qué o quienes eran los Vampiros?,
¿por qué esta distorsión de los auténticos
acontecimientos?
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- Siempre nos quedará una seductora
opinión ante tan gran y prolongado dilema; que el Vampiro,
ese Ser demonizado y relacionado con el mal, no es más
que nuestra propia sombra, un cúmulo de deseos conscientes
e inconscientes que se han ido haciendo grandes y fuertes como
su propio mito...
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