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CONCLUSIÓN
Después de estos acontecimientos
, viendo la trayectoria que llevaba España a principios
del siglo XX, no es de extrañar que se llegase a la Segunda
República. Era tal el descontento en la sociedad española
que a los políticos monárquicos ni siquiera podían
convencerla con el refrán "más vale malo conocido
que bueno por conocer". España llevaba muchos años
de crisis en crisis y situada a la cola de Europa.
Con el desastre del 98, España,
se desengañaba a si misma perdiendo las últimas
colonias de ultramar, lo que le obligó a admitir que de
aquella España imperial, poderosa y determinante en los
asuntos internacionales ya no quedaba nada. Además de
esta desmoralización general, llevó a una enimistad
entre políticos y militares, enemistad que provocó
que 25 años después se llegara a la dictadura de
Primo de Rivera.
Esta clima de crisis vivido en España
a principios del siglo XX, alimentó las filas del sindicalismo,
a la vez del poder de los partidos de izquierdas y el número
de personas afines al anarquismo, de las cuales las más
radicales abrazaron el terrorismo, lo que añadió
al ambiente de insatisfacción una sensación de
pánico entre personas influyentes en la la política
española. El socialismo, comunismo y anarquismo iban creciendo,
lo que no era muy favorable para la monarquía.
Como mayor expresión de desacuerdo
con el gobierno respecto del pueblo, está la Semana Trágica.
En 1909 las madres de los recutas que iban a ser enviadas a la
guerra de Marruecos iniciaron unos disturbios en el puerto de
Barcelona que terminaría con la dura represión
de una revuelta incontrolada donde se llevaron a cabo varias
condenas a muerte. Con estos hechos quedaba reflejado un odio
contra los políticos del momento y la capacidad de reacción
del pueblo.
La situación que se estaba viviendo
fue aprovechada por Miguel Primo de Rivera quien entró
con la promesa de arreglar España en nueve meses y estableció
una dictadura de siete años. La gestión de este
dictador fue quizás, la que más influyó
en que el pueblo prefiriese a los republicanos antes que a los
monárquicos que llevaban gobernando todos esos años.
Al principio la entrada de Primo de Rivera fue bien acogida en
general, pero al ver que no se cumplía lo prometido y
que el mandato se alargaba, volvieron las tensiones y los enfrentamientos,sobretodo
con la crisis del 29, cuando bajaron los salarios, disminuyó
espectacularmente la peseta y aumentó el precio de los
artículos de primera necesidad. Los intelectuales de la
época eran casi unánimemente hostiles con la dictadura
y se estaban convirtiendo en republicanos, que junto con la propaganda
que hacia la izquierda republicana de la reforma social, estaba
moviendo las grandes masas urbanas hacia el republicanismo, de
donde sacaban el voto obrero y ultra liberal de clase media.
El fracaso de Primo de Rivera en su último año
de mandato alimentó al republicanismo español que
en 1930 creó el Pacto de San Sebastián, en el cual
se acordaba un cambio de régimen, por otro que admitiese
la autonomía de Cataluña.
Con todo esto hemos podido ver como
la sociedad española ya era republicana poco tiempo antes
de proclamar la Segunda República, cuando tuvo una oportunidad
para darle podert a los partidos republicanos la aprovechó
y Alfonso XIII abdicó por que se dio cuenta que así
lo quería España.
Yo creo que el día de abril de
1931, el pueblo votó a los partidos republicanos por dos
razones fundamentales: Por un lado la pésima imagen que
daba la monarquía cada vez que se tomaba una decisión
en la política española. Primo con el desastre
del 98, luego la decisión de actuar con una dura represión
contra los sublevados en la semana trágica, y después
la "tomadura de pelo" de Primo de Rivera a Alfonso
XIII diciendo que solo estaría nueve meses para arreglar
España, todo esto mientras se perdía tiempo, dinero
y vidas humanas en Marruecos buscando un prestigio ya perdido.
Por el otro lado la fuerte propaganda de izquierda republicana,
sobre su reforma social, influyó en los momentos previos
de ir a votar unas simples elecciones municipales que resultaron
ser un largo punto y aparte en la monarquía española. |