La mantis común europea alcanza una longitud máxima de unos 6'3 cm. Esta especie se ha utilizado como ayuda en el control de los insectos.

 No son difíciles de encontrar por el suelo o medio escondidas por los arbustos y matorrales de los sitios con abundante vegetación.

 Gracias a su forma y color pasan desapercibidas por los matorrales.